BRASIL: MANIFIESTO DE LXS POLICÍAS ANTIFASCISTAS

BRASIL: MANIFIESTO DE LXS POLICÍAS ANTIFASCISTAS

¿Y en Chile cuando aparecen finalmente policías y militares que defiendan al pueblo y no a los ricos y poderosos?
PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

El Movimiento de Policías Antifascistas es un campo de acción política no institucional y no partidario, compuesto por trabajadores y trabajadores en el sistema de seguridad pública, representado por la policía estatal y federal, civil y militar, bomberos, guardias municipales, oficiales de prisiones y el sistema socioeducativo.


Reunidos los días 28 y 29 de septiembre, en la ciudad de Río de Janeiro, en la sesión plenaria final del primer seminario nacional de policías antifascistas, en la sede de la OAB-RJ, deliberamos sobre el Manifiesto actual, con el objetivo de divulgar nuestras agendas y demandas de conocimiento de todos categorías policiales, movimientos sociales e instituciones interesadas en combatir el antifascismo y construir una sociedad más justa.

1) El fascismo es una forma de vida, que se manifiesta como una reacción violenta de odio a las diferencias. Señala la guerra, las armas y el sistema penal como una solución a los problemas sociales, desinflando las acciones políticas que efectivamente pueden provocar cambios sociales. El Movimiento de Policía Antifascista es, en este momento histórico de crecimiento del autoritarismo en Brasil, como una fuerza viva contra estas manifestaciones, en la perspectiva de construir una política democrática de seguridad pública y basada en garantizar los derechos humanos para todos.

2) ¡Los oficiales de policía deben ser construidos como trabajadores! El reconocimiento del derecho de huelga, de la libre asociación, de la libre afiliación a un partido, así como el fin de las prisiones administrativas, son hitos en esta lucha contra la condición de sub-ciudadanos a la que están sujetos muchos policías. Creemos que esta es la única forma en que los policías pueden llegar a reconocerse en la lucha de los otros trabajadores, siendo reconocidos por toda la clase trabajadora como hermanos en la lucha antifascista.

3) ¡No estamos en guerra! Cualquier intento de los medios policiales de construir un discurso como una política pública apunta a legitimar las políticas racistas de masacre, promovidas por el Estado contra la población negra, pobre y periférica de nuestro país. Tal política belicista también termina victimizando a los agentes de policía, que operan en la base de las corporaciones del sistema de seguridad, reclutados de los mismos estratos sociales que aquellos que se construyen como sus «enemigos».

4) La desmilitarización de la seguridad pública es un problema urgente. Estamos en contra de la participación de las Fuerzas Armadas en acciones de seguridad y defendemos la retirada de la policía militar estatal como fuerzas auxiliares del Ejército. Ya no podemos aceptar que los policías se vean reducidos a la condición de soldados, despojados de muchos de sus derechos como ciudadanos y trabajadores, al tiempo que establecemos un modelo de seguridad basado en acciones militares violentas y letales contra nuestra población.

5) Es necesario poner fin a las políticas de prohibición de drogas, que han servido como un dispositivo para la militarización de la seguridad, bajo el falso argumento de protección de la salud pública. Las acciones militares contra el tráfico ilícito de drogas terminan generando una imagen de destrucción y dolor, especialmente en las poblaciones pobres. La prohibición de drogas mata más que el uso de drogas, revelando así la irracionalidad de este modelo prohibicionista.

6) El Movimiento de Policía Antifascista también coloca el debate sobre la reestructuración de las fuerzas policiales en nuestro país como un asunto urgente, a través de la apertura del diálogo horizontal entre todas las categorías de trabajadores y trabajadores de la seguridad pública con la sociedad.

Es necesario discutir la jerarquía de las fuerzas policiales, que crea un sistema de castas que permite privilegios a los que están en la cima, en detrimento del trabajo duro y sin protección de aquellos que están en contacto con la vida cotidiana de la población. Las pautas como el ciclo completo, la carrera única, la unificación de la policía, entre otras, que se están procesando actualmente en proyectos de enmiendas constitucionales del Congreso, deben ser ampliamente discutidas por todas las categorías policiales y no solo en interés de aquellos que están en la dirección y el mando de estas corporaciones

7) Entendemos, finalmente, que estas pautas y demandas satisfacen los intereses de las clases de policía trabajadoras, así como los deseos de todos los sectores progresistas de la sociedad, que desean y luchan por una vida no fascista en una sociedad justa e igualitaria.

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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