Chile: mayor inflación en 28 años

Chile: mayor inflación en 28 años

La burguesía apuesta a la desunión. Los revolucionarios apostamos a la unión de los trabajadores y de los sectores oprimidos.
PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

De acuerdo con el IPC (Índice de Precios al Consumidor), el aumento oficial de los precios en el mes de mayo fue del 1,2%; 6,1% en el acumulado del 2022 y del 11,5% en los últimos 12 meses.

El principal culpable por la inflación fueron los alimentos y la energía;

  • Pan y cereales (1,6%)
  • Hortalizas, legumbres y tubérculos (2,5%)
  • Transporte de pasajeros por aire (21,3%)
  • Combustibles y lubricantes para vehículos de transporte personal (2,0%)

Eso son los índices oficiales. Basta ir al supermercado para saber que la situación es mucho peor. En Chile como en toda América Latina, llegar al final del mes es casi una tarea para malabaristas.

La situación en nuestro país y en toda la región empeora sin parar.

El imperialismo norteamericano descarga su crisis principalmente sobre nosotros que también representamos su fuente de materias primas y recursos baratos.

A su vez, no podemos olvidar que las burguesías locales también se enriquecen a costa de nuestras vidas. En Chile, solo tres empresas producen el 92% de la carne de pollo, la más consumida por la clase trabajadora por ser la más barata.

Únicamente tres empresas venden el 90% de los medicamentos.

Solamente tres empresas comercializan el gas licuado.

Exclusivamente tres empresas son propietarias de los grandes supermercados.

El monopolio en la producción, distribución y ventas les permite a los grandes empresarios alzar precios a su conveniencia en perjuicio del pueblo, con la complicidad bien pagada del gobierno, de los partidos políticos oficiales, de los tribunales, de la oficialidad de las fuerzas armadas, de la burocracia sindical y, en fin, de todo el sistema que es enemigo frontal de los trabajadores y el pueblo.

Así sucedió, por ejemplo, con la colusión de las farmacias en que dictaminó la devolución de US$ 4 millones a los clientes, mientras las ganancias obtenidas por la colusión superaban los US$ 40 millones.

En el caso de la colusión de los pollos se les aplicó a los supermercados una multa por US$ 60 millones que habían obtenido US$ 1.500 millones saqueando los bolsillos del pueblo.

¿Qué tiene que ver esto con nosotros?

Los trabajadores y el pueblo presentan dificultades para reaccionar. En parte porque aún hay un cierto clima de espera en relación a las promesas del Gobierno de Boric y a la nueva Constitución. En parte porque la inexistencia de organizaciones de masas y revolucionarias a la altura de la situación dificulta la concentración de las luchas que han ido apareciendo.

La burguesía apuesta a la desunión. Los revolucionarios apostamos a la unión de los trabajadores y de los sectores oprimidos.

¿Pero cómo unirlos?

La buena noticia es que los trabajadores y los sectores oprimidos entran en movimiento a partir de la brutal presión del capital en crisis, que es importante no olvidar, se trata de su mayor crisis de todos los tiempos.

Nuestro papel como revolucionarios y luchadores sociales es unirnos sobre un programa básico de lucha. Esto se pone como una tarea urgente, principalmente en el próximo período en que nuevos estallidos surgirán.

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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