COMPIN = INEFICIENCIA, La institución que tiene a muchos Chilenos a la deriva

COMPIN = INEFICIENCIA, La institución que tiene a muchos Chilenos a la deriva

“Todo el proceso hasta ahora sido súper difícil y doloroso, cosas tan simples como levantar un vaso de agua, tomar en brazos a mis hijas, se hacen imposible producto del dolor, he gastado mucha plata en exámenes, terapias y Medicamentos, por suerte mi familia y amigas y amigos me han apoyado anímica y económicamente.” Expreso Luis mediante un hilo en Twitter.
PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

De las entrañas de la burocracia y el papeleo prácticamente inservible, nace el COMPIN la institución que técnicamente, serviría para agilizar los trámites de licencia médica transitoria y garantizar así, en forma eficaz el acceso a los beneficios de la protección social en salud.

La Comisión de Medicina Preventiva e Invalidez, es un departamento técnico administrativo encargado de evaluar, constatar, declarar y certificar el estado de salud de los trabajadores y demás beneficiarios, a objeto de determinar la capacidad de trabajo o recuperabilidad de sus estados patológicos permanentes o transitorios, con el fin que accedan a los beneficios estatutarios, laborales, asistenciales y/o previsionales y para que las autoridades administrativas, las entidades previsionales y los empleadores adopten las medidas correspondientes.

La manera en la que se supone debería funcionar, seria validando nuestros reposos médicos para obtener una licencia, que nos permita proteger el empleo y a su vez recibir el pago correspondiente ya que, el no acudir al trabajo se hace por causa de una fuerza mayor, lo que implica el impago de nuestros salarios.

Sin embargo, esto no es tan así, ya se ha vuelto una lamentable costumbre saber de personas allegadas o inclusive llegar a sufrir nosotros mismos ,las consecuencias de una gestión atrasada, de una institución que nos fiscaliza las enfermedades y lesiones, buscando fallos hasta por debajo de la lengua para decidir si debemos recibir (o no según ellos lo califiquen) lo que merecemos, en relación a la seguridad social cuando tenemos problemas de salud que nos impiden trabajar.

Si a esto le sumamos, el cierre de las oficinas del COMPIN el día 23 de marzo para evitar aglomeraciones, su pobre y nula respuesta referente al estado de las licencias medicas y correspondiente pago de salarios de los afectados, tenemos una receta para el desastre, ya que en medio de una pandemia de estas proporciones, agravada por la ineptitud del desgobierno, las personas que se encuentran en convalecencia y que no han podido trabajar, se encuentran con atrasos enormes en el pago de sus salarios o pensiones de invalidez, viendo su situación volverse mas precaria por momentos.

No contentos con el sistema ineficiente que se maneja, el COMPIN, se atreven inclusive a poner en cuestionamiento, enfermedades ya demostradas por parte de trabajadores que han realizado todas sus gestiones correctamente y que lamentablemente se han encontrado con una pared de ladrillos.

Tal es el caso de Luis Guiñez quien desde agosto del 2019 se encuentra aquejado de una rara enfermedad llamada dermatomiositis, enfermedad que puede llegar a ser invalidante ya que afecta los músculos de todo el cuerpo y hace imposible hacer vida normal.

“todo el proceso hasta ahora sido súper difícil y doloroso, cosas tan simples como levantar un vaso de agua, tomar en brazos a mis hijas, se hacen imposible producto del dolor, he gastado mucha plata en exámenes, terapias y Medicamentos, por suerte mi familia y amigas y amigos me han apoyado anímica y económicamente.”  Expreso Luis mediante un hilo en Twitter.

https://twitter.com/PelaoPatipelao/status/1259946662769889280

Desde el principio, habiendo gastado un dinero considerable en medicinas y tratamientos y terapias, habiendo sufrido por culpa de un sistema de salud publica ineficiente y la salud privada depredadora a quien no le interesa el bienestar, realizo todos los tramites necesarios para solicitar su licencia médica y, aun así, esta fue cuestionada y el pago demorado durante 73 días,

 Mientras eso pasaba Luis debía seguir en tratamiento y sin poder trabajar, y todo esto sucede antes de la pandemia y el colapso del sistema de salud que hoy estamos viviendo.

Recientemente Luis volvió a recibir el cuestionamiento del COMPIN quien exigió la revisión por parte de un médico contralor, que constate la veracidad de sus partes médicos, llegando inclusive a pedirle una fecha aproximada de alta médica, cosa impensable en el marco de la pandemia.

Habiendo nuevamente entregado todos los documentos que acreditan su estado, se encuentra a la espera de la respuesta favorable o no de parte de la entidad, quien tiene en sus manos el sustento de Luis ya que, sin licencia médica se vería obligado a renunciar o a volver al trabajo, cosa que el mismo expresa sería un suicido al estarse tratando con inmunosupresores.

Hace unos días decidió realizar un llamado público al Compín y a distintos representantes de la salud en nuestro país utilizando las redes sociales, sin embargo, esto tampoco ha tenido respuesta, como siempre las prioridades están en otro lado, directamente opuesto al del trabajador.

Hacemos un llamado a cualquier autoridad que quiera solucionar el grave caso que afecta a Luis y que estamos seguros afecta también a otras personas en condiciones similares, quienes ven limitadas sus opciones al presentar enfermedades de difícil cura o incapacitantes, a quienes se cuestiona y se les relega en el pago de sus salarios solamente por estar enfermos, a quienes la empresa que supuestamente se encarga, de asegurar el acceso a la protección social en salud ha dejado a la deriva.

Testimonio de Luis:

“Esto partió a fines de agosto del 2019, empezó como un dolor en el brazo, recuerdo que era jueves, el viernes me dolía la espalda y los brazos y el sábado las piernas, para el día lunes siguiente estaba tieso, como un tronco sin poder moverme a causa del dolor, lo más parecido a esto es como cuando sufres un desgarro haciendo ejercicio, pero en todo el cuerpo, una cuestión insoportable y muy dolorosa, no podía levantar un vaso de agua, ir al baño solo, nada.

Fui a médico y me mandaron a hacerme exámenes de sangre, me enviaron a hospitalizarme de Urgencia, un día más y podría no contar la historia, corría riesgo de dializarme.

Me fui al hospital clínico de la Chile y no me dieron atención de urgencia porque llegué caminando apenas, pero llegué, me dijeron que debía esperar unas 8 horas por la cantidad de gente que había.

Me fui a la Dávila y me pidieron 2 millones para puro hospitalizarme, eran 2 millones que no tenía.

Bueno, me fui a la casa, empecé a leer y di con unos batidos que sirven para limpiar los riñones, en una semana revertí el daño a los riñones, pero los dolores seguían, me empastillaron con pregabalina, tramadol + paracetamol y prednisona, con todo eso lograba hacer mis cosas básicas como ir al baño y eso.

En noviembre tuve que cambiar de médico porque el que me atendía le dieron licencia médica, ahí fue cuando me cuestionaron por primera vez una licencia, fui al COMPIN zona sur de Santiago, al del centro, llamaba al call center y solo me decían que estaban dentro de los plazos para darme una respuesta, positiva o negativa.

Demoraron hasta febrero, después de casi tres meses para pagarme, me pagaron 73 días juntos 2 licencias de 30 y una de 13 días, desde ahí todo bien, empecé con kinesioterapia y sigo con prednisona ya que los niveles de ck bajaron, pero aún están altos en relación a una persona sana.

La última licencia de nuevo me la cuestionaron, llamo y nada, les escribí por Twitter al ministerio de salud, a Paula Daza y nadie responde, acabo de dejar un reclamo en la OIRS, así que estoy esperando eso ahora”

Hacemos un llamado amplio a todas y a todos a solidarizarse con Luis y hacer visible su situación en las redes sociales, para que por lo menos en este caso, podamos vencer juntos la indolencia e ineficacia de un sistema de salud y previsión que fracaso totalmente, ya que no protege la vida ni la salud de las y los chilenos.

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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