LAS OLLAS COMUNES: A DEFENDER SU INDEPENDENCIA Y ORGANIZACIÓN

LAS OLLAS COMUNES: A DEFENDER SU INDEPENDENCIA Y ORGANIZACIÓN

Nuestras iniciativas vecinales son nuestras, ya no vino la ayuda, ya no vinieron los tiempos mejores, ahora corresponde al pueblo hacerse cargo de generar las políticas necesarias para que efectivamente se pueda volver a vivir en Chile.

Históricamente las ollas comunes, que nacen desde el seno de la organización y solidaridad popular, han sido una respuesta ante la falta de preocupación del Estado por el pueblo, esto es una realidad aquí y en toda América.

En el último tiempo, frente a la crisis que ha generado la pandemia, en conjunto con la nula gestión humanitaria llevada a cabo por el régimen de turno, las ollas comunes se alzan muchas veces como la única alternativa de muchxs chilenxs para poder alimentarse.

Desgraciadamente y como ha venido pasando desde hace tiempo con este gobierno criminal, las ollas comunes son otra de las iniciativas que pretenden arrebatarle al pueblo, empezaron con la represión en contra de los vecinos del bosque, quienes buscaban paliar la crisis mediante esta herramienta, poco después de las protestas realizadas por el hambre que se sufre en la comuna.

Al ver que a pesar del amedrentamiento las iniciativas populares no se detuvieron, encontraron que era mejor apropiarse de estas y con eso dañar el sentido de todo lo que representa una olla común.

INTERVENCIÓN DE LAS FUERZAS REPRESIVAS

 A raíz de la reciente  implementación del protocolo para realizar ollas comunes, donde a partir de ahora se requiere pedir un permiso de circulación colectivo en nombre la organización que lo organiza, se ha visto la creciente fiscalización y amedrentamiento por parte de Carabineros en distintas ollas comunes de algunos sectores, quienes aprovechan este nuevo espacio de intrusión generado por el desgobierno chileno para tomar medidas que frenen la organización popular mediante estos eventos de solidaridad.

El instructivo del protocolo para las ollas comunes indica que Carabineros debe gestionar entrega de elementos sanitarios, así como donaciones,  y que el oficial de mayor cargo es quien deberá decidir la realización de estos eventos, dejando claro con esto, que lo que se pretende es recolectar datos de las posibles organizaciones vecinales o de trabajadores para obtener un mayor control social, ya que en el pasado nunca se ha recibido colaboración de ningún tipo por parte de ningún organismo estatal.  

¿QUÉ DATOS RECOLECTARÁ CARABINEROS?

Los datos necesarios para sacar el permiso, para la realización de ollas comunes incluyen llenar una planilla que indique

-Rut de todos los participantes

-Nombres y apellido

-Organización a la que pertenecen

-Dirección de domicilio

-día y hora de la olla común

-Sector donde estará ubicada

-Trayecto que se debe recorrer para entregas o búsqueda de donaciones.

Datos totalmente destinados a engrosas las analíticas de los organismos de inteligencia, que a la hora de cualquier suceso de protesta donde puedan estar involucradas estas organizaciones, o donde necesiten un culpable para sus muchos montajes puedan inculpar y de esta manera criminalizar las organizaciones populares.

LAVANDO LA IMAGEN DEL ASESINO

Asimismo, también hemos visto recientemente la intervención por parte de militares en una olla común en la comuna de Puente Alto del sector de Bajos de Mena, donde el resultado fue penoso, sobre todo para los vecinos que están acostumbrados a recibir una ración de comida hecha con esfuerzo y cariño por parte de la comunidad organizada y que ese día lamentablemente recibieron una ración de comida que no parecía ni comestible.

También fue altamente publicitado por los medios de prensa burgueses la olla común realizada por carabineros en Macul, mientras que cientos de ollas comunes que ocurren en Chile a diario no reciben la más mínima atención por parte de estos medios sesgados.

Esta iniciativa busca limpiar la imagen de la institución mas odiada en Chile, y esto genera desconfianza como es lógico, pues cuando lo entes represores estiman conveniente, han estado botando ollas comunes sin miramientos del alimento que se pierde en su afán de reprimir las iniciativas sociales, también es lógico que los vecinos miren con desconfianza una labor que viene por parte de quienes se han encargado de masacrarnos repetidamente, sin tener en cuenta condición o edad.

La masividad de las ollas comunes capto la atención del régimen y sus representantes, quienes pretenden fiscalizar y sacar provecho mediático y monetario de estas labores organizadas por el pueblo, en vez de crear medidas que ayuden a paliar la crisis económica generada por las políticas empresariales decretadas desde la Moneda.

¿POR QUÉ DECIMOS ESTO?

Resulta que el 24 de junio de este año los diputados de la UDI, propusieron la creación de ollas comunes estatales, que fueran administradas por la Junaeb.

Recordemos que el organismo de la Junaeb ha tenido serias deficiencias en el reparto de los alimentos que deberían llegar a los niñxs que son beneficiarios de esta beca alimenticia, la canasta alimenticia que debería llegarle a lxs niñxs en edad escolar y que debe corresponder a un mes de alimentos, con todos los elementos necesarios de una alimentación balanceada, está llegando incompleta, con raciones de alimentos muchas veces en mal estado, como el arroz con gusanos que muchas personas han estado denunciando vía redes sociales.

Este organismo también se ha encargado de amedrentar a los profesores y rectores de las escuelas que reparten los alimentos, al hacerse publica la deficiencia de su gestión mediante un artículo publicado por interferencia.cl el día 25 de mayo.

Aun así y pese al mal accionar por parte del ente estatal, se pretende asignar la responsabilidad del ejercicio de las ollas comunes a quienes no han sabido administrar ni proveer las canastas familiares de miles de niñxs en Chile.

EL NEGOCIO DEL HAMBRE

Por supuesto es destacable que mediante esta estrategia lo que se pretende es crear un nuevo espacio de licitación con las empresas y que las ollas comunes se conviertan en un negocio, monopolizado por los políticos empresarios, lo que les permitirá a ellos generar ganancias mediante la utilización de una necesidad creada por ellos mismos, es decir capitalismo en su máxima expresión.  

La excusa para esto es que no se están logrando las donaciones necesarias para proveer las ollas comunes organizadas por el propio pueblo, sin embargo, todos los días se pueden ver cientos de casos exitosos de las organizaciones populares que efectivamente, logran cumplir con la meta autoimpuesta de alimentar a su comunidad, recibiendo cuantiosos donativos donde se cuentan los realizados por comunidades mapuches, agricultores y pescadores locales, desmintiendo una vez más, los argumentos pueriles disfrazados de buenas intenciones que vienen del sector de la derecha que más daño le ha hecho a Chile.

EL HAMBRE NO ES UNA HERRAMIENTA NI DE PROPAGANDA NI DE NEGOCIOS

La situación tiene una lectura y es que estamos ante el arrecio de la lucha de clases en nuestro país, se pretende comprarnos nuestras propias iniciativas para vendérnoslas como una buena acción de ellxs, mientras por otro lado siguen implementando políticas de hambre y dictadura, quieren licitar nuestra necesidad, y están convirtiendo la pandemia en el negocio mas grande de Chile.

Tenemos que defender la organización popular, tenemos que defender la seguridad de nuestros vecinos, tenemos que defender la iniciativa del movimiento popular, es claro que la dictadura de la burguesía tiene varios objetivos a lograr con este control, objetivos de inteligencia en la recopilación de datos, objetivos políticos y de marketing al tratar de aparecer respaldando la iniciativa del pueblo, objetivos económicos al tratar de convertir las ollas comunes en otro de sus grandes negocios y finalmente prepararse para contener lo que es un secreto a voces el estallido popular más grande del que Chile tenga memoria.

Nuestras iniciativas vecinales son nuestras, ya no vino la ayuda, ya no vinieron los tiempos mejores, ahora corresponde al pueblo hacerse cargo de generar las políticas necesarias para que efectivamente se pueda volver a vivir en Chile.

Este 2 y 3 de julio te invitamos a sacar tu cacerola, tu lienzo tu bandera negra, te invitamos a expresar tu rabia mediante una gran protesta popular, vamos con todos los resguardos sanitarios a manifestarnos en contra del gobierno asesino que sostiene un sistema inhumano a costa de nuestra vida, protesta también desde tu olla común, porque el hambre no se licita.

ARRIBA LXS QUE LUCHAN

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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