Los años pasan, pero las cosas siguen igual

Los años pasan, pero las cosas siguen igual

Hace años que la infraestructura de los liceos en gran parte del país sigue siendo una problemática a tratar en diferentes manifestaciones a lo largo de los años. Uno de los factores que el día de hoy es base dentro de las tomas de varios establecimientos emblemáticos de la ciudad de Santiago como se puede observar en la toma del Liceo Lastarria, Liceo Aplicación y el Instituto Nacional.
PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

Hace años que la infraestructura de los liceos en gran parte del país sigue siendo una problemática a tratar en diferentes manifestaciones a lo largo de los años. Uno de los factores que el día de hoy es base dentro de las tomas de varios establecimientos emblemáticos de la ciudad de Santiago como se puede observar en la toma del Liceo Lastarria, Liceo Aplicación y el Instituto Nacional.

No olvidar el Liceo modular A17 de Yungay, región de Ñuble, el cual no se encuentra en toma, pero que lleva desde el año 2010 en espera de reparación, y es que para el terremoto ocurrido en dicho año el liceo se vino abajo y actualmente se sigue estudiando en los containers que se utilizan como sala de clases.

Otra de las problemáticas es que en el liceo Aplica hay una falta de docentes y personal de aseo para que dicho establecimiento funcione como corresponde, dando el caso de los estudiantes de cuarto año, quienes tienen una jornada de estudio de dos horas, cuando su jornada normal era de seis horas.

La persecución política y la educación sexista son pan de cada día, y es que en establecimientos como el Aplicación y en Lastarria son parte de los focos centrales en las protestas.

Malas condiciones al momento de las horas alimenticias son parte del descontento que aflige actualmente al Liceo Aplicación, y es que en ocasiones las raciones son insuficientes o simplemente las sirven en mal estado.

Se hizo un llamado a vuelta presencial a clases cuando la tasa de contagios venía en aumento, se obligó a estudiantes a volver a clases sin que los establecimientos tuvieran protocolos adecuados para dicha vuelta, ni que cumplieran con las normas básicas de higiene y sanitización. Y adicionalmente sumémosle las problemáticas actuales y las que también se vienen arrastrando de años antes de la pandemia. 

¿Realmente esperaban que las y los estudiantes no se manifestaran? 

¿Creyeron que la insurgencia del año 2019 se había dormido como lo que está pasando en las manifestaciones en Dignidad? Me alegra decirles que se equivocaron. Las y los estudiantes de Chile están con la rebelión más activos que antes.

Dos años de pandemia mantuvieron el descontento de una sangre latina, joven y peligrosa. Ante cualquier irregularidad y malas prácticas, además de mala infraestructura y espacios de estudio indignos son y serán piedra angular de la rebelión del alumnado chileno.

La única manera de que un estudiante no apoye la rebelión será cuando dicha rebelión no sea requerida y es que ser estudiante y no ser revolucionario puede ser considerado como una contradicción importante.

https://twitter.com/LaPau1312/status/1519753703166730243

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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