Madres de plaza de mayo, una historia universal

Madres de plaza de mayo, una historia universal

Durante una de las dictaduras más feroces y represivas de América Latina, un grupo de mujeres salen a las calles en busca de sus hijos desaparecidos. Mal sabían ellas que su movimiento y lo que generaron se tornaría un símbolo de resistencia y denuncia contra el sistema capitalista.
PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

Toda violencia hacia el pueblo, genera el repudio del mismo hacia a los que la ocasionaron

Inmediatamente luego de la segunda guerra mundial, el contexto de  países como Italia, Francia,Japón, etc. se enmarcan en un gran descontento social, una coyuntura favorable para el comienzo de levantes populares (de alguna forma revolucionarios), encabezados en general por obreros. Estos levantamientos populares, que comenzaban a armarse fueron parados por Estados Unidos y la URSS, mediante diversos acuerdos internacionales.

No podemos olvidar que terminada la segunda guerra mundial se comienza a desarrollar la particular “guerra fría”, encabezada por los Estados Unidos y la URSS. En esta guerra se disputaba la hegemonía mundial, la imposición ideológica de un paradigma o el otro. Estados Unidos al observar cómo se expandía el dominio de la Unión Soviética, comenzó su carrera para monopolizar América Latina y defenderla como “su patio trasero”. 

A partir de lo anteriormente detallado, imprescindible es marcar el año de 1959 como un suceso importante para comprender lo que estaba por venir, nuestros compañeros Cubanos emprenden su revolución obrera,  y Estados Unidos  con miedo de que las “insurrecciones” comenzarán a expandirse por el territorio Latinoamericano, empieza a financiar dictaduras de Estados en toda América Latina, con la finalidad de controlar toda a la población.

La idea era submeter la población a un control tanto físico como ideológico.

Así en todas las instituciones se comenzaron a instalar las ideologías neoliberales, viendo como sus manifestaciones:  la meritocracia, marginalización, así como la normalización de la vigilancia y control ( Foucault). Aquellos que se oponían a estos ideales eran considerados terroristas o como los militares decían “subversivos”.

Aquí nace, la doctrina de seguridad nacional, la cual  fue impulsada por Estados unidos en el contexto de la guerra fría para combatir la ideología socialista-comunista en América Latina. Era una justificación del autoritarismo o la toma violenta del poder por parte de las Fuerzas Armadas de los países latinoamericanos, siempre que fuera en “pro de mantener el orden interno” y de combatir cualquier tipo de insurgencia o de simpatías con la ideología comunista.

Por otro lado, las técnicas utilizadas de desaparición y la actividad de “los escuadrones de la muerte”, fueron invenciones de militares franceses, que influenciaron la formación de oficiales  Estadounidenses, y luego estos impartirán en la Escuela de las Américas el entrenamiento a los oficiales Latino Americanos. 

Estados Unidos brindaba también entrenamiento contra-insurgente (incluidas técnicas de tortura), la venta de armamento especializado y apoyo financiero. Todo ello bajo la fachada de estar impulsando la democracia y el respeto a los derechos humanos en Occidente.


OBJETIVO: Defensa del estilo de vida del ” Mundo libre, occidental y cristiano” frente a la amenaza del “comunismo ateo y totalitario” en el contexto de la guerra fría.

CONSIGNA: Luchar contra el enemigo interno que puede estar en cualquier parte.

PREOCUPACIÓN: Se centra en el crecimiento de movimientos sociales de clase obrera

GUERRA EN TODOS LOS FRENTES: Político, militar,económico,cultural e ideológico.

PLAN CÓNDOR: Significó la creación de una “oficina de coordinación y seguridad”–que funcionó en las décadas del ’70 y el ’80- que estuvo integrada por los servicios de inteligencia y organismos de seguridad de varios países sudamericanos con la finalidad de “enfrentar la acción de la guerrilla”, utilizando métodos de represión ilegal.

“Los auto-consagrados salvadores de la patria

Dictador Argentino: Videla.

Cuando los militares tomaron el poder, lo hicieron en base a la falsa idea de que ellos eran “los salvadores de la patria” ya que ésta estaba  en peligro,  había un enemigo interno que tenía que ser extirpado de la sociedad, este enemigo fue categorizado como “subversivo”, el subversivo es aquel que busca o que puede llegar a alterar el orden político o total de un país.

En este contexto era difundida la idea de que existían individuos dentro de las fronteras de los países que eran aliados de la URSS y que por lo tanto, buscaban disolver las estructuras del momento, así se comenzó una batalla interna contra los “enemigos” que no eran más que los subversivos – aliados del bloque socialista. 

El problema es que dentro de este término lo que sucedía en la realidad es que se encasillaba a un gran contingente de individuos, individuos que no siempre eran “aliados del bloque socialista” y que por lo tanto, no deberían de identificarse como tales.

Todos eran subversivos, todos eran enemigos, todos aquellos individuos que no acataran las normas y hasta aveces todo aquel el que si  bien no había hecho nada, igual  podía ser encadenado a este grupo, por la simplicidad de que daba igual los costos mientras que se lograra cumplir el objetivo. 

Subversivos era el obreros, los  estudiantes, los profesores,los  sindicalistas, los jóvenes, los médicos que ayudaban la población, las madres, los padres, sus hijos, toda una familias enteras.

Las madres de la Plaza de Mayo, en Argentina.

En este contexto, de muertes injustificables, agresiones y desapariciones masivas por  parte del Estado, se comienza a generar un movimiento de reivindicación y lucha por parte de  mujeres, madres y abuelas,  que a pesar de estar prohibida las organizaciones y las manifestaciones, preocupadas por sus hijos que habían desaparecido sin dejar noticia, decidieron organizarse y salir a gritar sus nombres y exigir una respuesta, esto en Argentina, bajo el mandato del dictador Videla en el año 1976.

Es preciso contextualizarnos, el espacio de las mujeres en esta época era el privado, se desarrollaba en el hogar y ese era el rol que estas debían de cumplir, ser amas de casa, esposas trofeo, buenas madres, por ende la invisibilidad de la mujer en el espectro político era enorme, este era el lugar de los hombres. 

La sociedad capitalista y patriarcal, que en aquél momento era mucho más fuerte que hoy en dia, fundó las bases para segregar por género, pero, estas mujeres que en su mayoría eran madres y abuelas, salieron a las calles en busca de respuestas, rompiendo así con el orden establecido, tanto en los dictámenes de la dictadura, como en los que refieren al lugar de la mujer en la realidad social y cotidiana. 

Las mamás, recorrieron cada institución administrativa del Estado en busca del paradero de sus hijos, y cada una de estas, cerro la puerta en sus caras, allí comprendieron que nadie les brindaria ayuda, y la pregunta, quedó sin respuesta

¿Dónde están nuestros hijos?”

Siendo invisibles solas, las madres empezaron a reunirse en grupos que cada día se quedaban más grandes, desgraciadamente, cada vez aparecían más madres desamparadas, que encontraban en el hombro de una compañera el pilar que les brindaba fuerza para seguir luchando. 

Así,el 30 de abril de 1976, estas mujeres que poco comprendían de organización y reivindicación social, se reunieron en la plaza de mayo, para manifestarse y hacerse ver perante la población y las autoridades.

El Estado, cómplice y asesino que controlaba todos los medios de comunicación, hasta mismo la iglesia, se burló de estas mujeres, siendo las mismas  rechazadas.Tildadas de lunáticas, y deslegitimado completamente su movimiento, la burguesía, los militares y los alienados las comenzaron a llamar como: 

“Las locas de plaza de mayo”. 

Las reuniones en las plaza se realizaban cada vez, con más frecuencia, con más organización y más compañeras. Los militares, que cuidaban de la plaza intentaban afirmar su autoridad diciendo que no se podía hacer reuniones o agrupaciones, por lo tanto las personas tenían que “circular”, moverse, no podían quedarse paradas. Así las mamás, empezaron a circular, pero alrededor de la plaza de a dos, horas y horas sin parar.

Al pasar el tiempo el movimiento se hacía cada vez más grande, ya no eran señoras separadas con un mismo propósito, era un grupo que luchaba  bajo un mismo ideal. De una pequeña “rebeldía” de 14 mujeres, pasó a ser una marcha, un  movimiento de 300 o más personas en un periodo donde se prohibía las manifestaciones.

El movimiento empezó a llamar la atención de las autoridades, pues sería crítico para el país que se supiera de los horrores y violaciones de los derechos humanos que estaban ocurriendo. De este modo, decidieron infiltrar a un espía en este grupo de mujeres, para saber, cuál era “la organización política subversiva” que estaba detrás del movimiento, quien era “la cabecilla detrás de las madres”.

El infiltrado: Alfredo Astiz, genocida.

Resulta, que no había ninguna organización política por detrás de las madres, simplemente eran mujeres comunes emancipandose y luchando por aquello que creían importante, SUS HIJOS.

De esta manera, para desestabilizar y acabar con el movimiento, la junta Militar al mando, capturaron y desaparecieron a aquellas muejres que cumplian con el rol de líderes, las cabecillas del movimiento.

Consideraron que habían logrado terminar con estas madres, pero lo que no tenían en cuenta era que, aquellos ideales existían en cada una de aquellas mujeres, que aprendieron y se organizaron solas, el asesinato de una de ellas, solo lograría revolucionarlas más y fortalecerlas. 

Las revolucionarias mujeres de la plaza permanecieron unidas, enfrentado las críticas de la  sociedad  y a los militares, a pesar del miedo. 

La lucha que estas mujeres entablaron tenían como base sus denuncias, así, cuanto más gente supiera lo que pasaba, más legítima era su causa, y por consiguiente el Estado perdía de a poco el control, estas madres, sirvieron y sirven como inspiración para levantarse ante las injusticias a pesar del miedo. 

Estas mamás fueron reconocidas mundialmente, gracias a su aparición en la copa del mundo de 1978, ya que de no ser por este medio, el mundo entero pensaría que en Argentina nada sucedía, con los medios de comunicación comprados y al servicio de los militares muy poco se sabía de ella fuera de la Argentina y fuera de Buenos Aires. 

Cuando el mundo conoció la realidad, estas mujeres lograron  denunciar los crímenes  cometidos en Argentina para la OEA,  para luego descubrir, que este tipo de instituciones también están al servicio de los imperialistas, y que nada conseguirían  por ese medio, reconociendo que solo ellas iban a luchar por sus hijos y por la justicia. 

Luego, las madres fueron a Italia, en donde el presidente Italiano se solidarizó con su lucha y expresó su repudio al gobierno de Videla. Con la mirada negativa internacional, el gobierno de Argentina una vez más tuvo que desplegar maniobras para acabar con ellas, así en 1979 la primera medida fue prohibir su ingreso a la plaza. Aunque de poco serviría, el papel de estas madres fue crucial para deslegitimar y exponer los grandes crímenes que se cometían en este país, y que se reproducen en este contexto por toda nuestra América Latina. 

Bajo estas circunstancias, Videla fue obligado a recibir la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la O.E.A, imaginense todo lo que estas madres lograron manifestándose en una plaza, circulando de a dos, bajo los ojos de aquellos que desaparecieron los cuerpos de sus seres queridos. 

Esta comisión fue obligada instalarse en Argentina dada la magnitud de las manifestaciones, lo que bien dejan en claro estas madres es que, este organismo corrupto estaba a la par de los Estados Unidos y por ende de la junta militar. A raíz de esto, la población comenzó a movilizarse, a unirse a la lucha de las madres, a sentir en carne propia el dolor que ellas sentían. 

Es en este marco que la junta de militares decide declarar a todo los desaparecidos como MUERTOS, no, no para sincerarse, si no para parar a estar mujeres. Lo que ellos no tenían en claro, es que estas mujeres ya habían asumido tal desenlace, lo que ellas querían ya no eran solamente sus hijos, si no la libertad y justicia que a ellos se les había negado. 

Una nueva consigna: Aparición con vida y el castigo a los culpables.

Bajo una nueva realidad, las madres se organizaron para punir y derrocar a los criminales que las gobernaban, aquellos que instauraron el terrorismo de Estado, aquellos que se llevaron a sus hijos frente a sus ojos, aquellos que deberían ser juzgados por los crímenes que cometieron. 

Un acto revolucionario unió al pueblo Argentino, la voz de mujeres en pie de lucha, que aceptaban la muerte pero no un vacío de culpa. Mujeres que reivindican su espacio de lucha y su peso político, demostrando que no existe tal género débil, y que una madre no dejará jamás de pelear por sus hijos. 

Con la asunción de Roberto Viola como comandante en jefe de la junta militar, la plaza de mayo fue cercada, y fueron las madres las que continuaron,“Con la herida abierta, y mucho dolor” abriéndose paso entre las cercas, realizando una vigilia en la plaza, 24 horas caminando en la misma, este acontecimiento fue nombrado por ellas como “marcha de la resistencia”. 

El coraje de estas madres las llevó a realizar tal acto, donde el miedo fue fuerte pero más aún la rebeldía, fueron insultadas por todos aquellos que pasaban por la plaza, pero no se resignaron, permanecieron fuertes, como si sus pies hubieses sacado raíces en la misma.

Leopoldo el nuevo “presidente” y el corolario:  la guerra de malvinas

A pesar de la enorme desigualdad de poder entre ellas y el Estado, estas se convirtieron en una fuente de denuncia, que permanecía independientemente de lo mal que se viera la situación, se transformaron en un pilar de lucha que de a poco desestabilizada todo un régimen dictatorial. 

El 2 de abril de 1982, las madres realizaron un comunicado en repudio a la guerra por la recuperación de la isla, colocando como base, que era impensable que bajo ya un régimen tan sangriento, mandarán a jóvenes a luchar contra la muerte, en una guerra innecesaria, que era puramente propagandística. 

A raíz de esto, se generó una gran movilización, donde ya no eran solo las madres de plaza de mayo, ahora también eran lo obreros que se manifestaban por su crítica situación.

Se hicieron propagandas para que las mujeres recolectaran alhajas, chocolates y tejieran ropa para los militares, las madres de mayo se impusieron a esta infamia, siendo  apuntadas con el dedo ante esta decisión. 

Tiempo después se darían cuenta, que estas madres estaban más ciertas que nadie, las donaciones nunca llegaron a los que estaban en la guerra, se las quedaron las altas patentes, los empresarios y como si fuera poco masacraron a los jóvenes que fueron lanzados a la boca del lobo en las malvinas.

La estructura dictatorial estaba acabada, era hora de comenzar un nuevo modelo

Según una de las madres, “Nada es eterno, nunca se ha visto algo que suba y no baje, la historia nos demuestra que así es”, la coyuntura era una completamente diferente a cuando empezaron a  movilizarse, se planteaba una “reapertura democrática” y así  una vez más, las madres se adelantaron, y dijeron “ojo, acá puede haber oportunismo”. Algo que nadie escuchó, y luego todos vieron venir.

Las madres, realizaron una carta la cual entregaron a cada uno de los comités políticos, exigiendoles respuestas si es que asumian el poder, planteandoles la enemistad si estos obstaculizaban su lucha, estas madre se habían convertido en una gran fuerza simbólica. 

Su nueva proclama, frente a los arreglos de los partidos políticos y los militares fue, “los delitos que comete un civil deben ser juzgados por la justicia y condenados como corresponde, pero los delitos que comete un estado son genocidios y son delitos de lesa humanidad, no hay alternativa” 

Las madres, generaron tal fuerza que fracasó el acuerdo entre partidos políticos y los militares, así la cuarta junta militar emite un archivo llamado “Informe Final”, en el cual se declara a los altos cargos de las juntas militares como los culpables de los crímenes de lesa humanidad, y se dan por muertos a todos los desaparecidos. 

Las madres lo que querían era justicia, saber quienes habían sido aquellos asesinos que les arrebataron a sus seres queridos, así se opusieron al “Informe Final” y organizaron una de las más grandes manifestaciones de la época a la cual concurrieron entre 30 a 50 mil personas que se imponían a la impunidad.

Raúl Alfonsín 1983, fin de la dictadura militar, el inicio de una nueva lucha

Las madres continuaron luchando con en la transición democrática, apoyando la idea de que se encontraban ante gobiernos constitucionales y no democráticos, un pensamiento revolucionario para la época y también muy penado por sus contemporáneos que confiaba a ciegas en los políticos. 

A los pocos días de asumir Alfonsín, dio por inválida la amnistía autoproclamada por los militares, a su vez comenzaba un juicio contra las 3 primeras juntas y creó una comisión especial sobre desaparecidos (CONADEP).

Las madres frente a tal acto, comenzaron  a dividirse entre aquellas que con una visión ingenua y confiante en la llamada transición hacia la democracia, incentivaban a quedarse en casa y “dejar hacer” al nuevo gobierno.

La visión opuesta, era de aquellas madres, que más desconfiada y exigentes, comprendían que había que estar para presiona al gobierno, y que su lucha estaba aún lejos de terminar, ésta última posición queda clara con las palabras de la madre Hebe de Bonafini:

“Los problemas del pueblo no se solucionan ni en los tribunales y ni en los gobiernos, se solucionan en las calles cuando el pueblo los presiona”.

Cuando se dio a conocer el primer  informe de la CONADEP, ninguno de estos dos sectores en lo que se estaban dividiendo las madres reconocieron su veracidad, el mismo despertó polémicas, los juicios a los militares, a su entender fueron una farsa, dejaban muchos cabos sueltos y no se jugaba a todos lo que lo merecían, una vez más las madres, salen en lucha para reivindicar ante el Presidente Alfonsín que cumpla lo que había prometido.

1986 división de las madres de plaza de mayo, pero no su fin

Divididas por las diferentes posiciones internas,  la organización se fracturó en dos sub grupo: La Asociación de Madres de Plaza de Mayo (lideradas Hebe de Bonafini  ) y por otro lado, Madres de Plaza de Mayo  Línea Fundadora. 

Para algunas, esto fue una decisión drástica, para otras una liberación, pero, lo que queda en claro es que desde este punto se abre una nueva etapa para estas madres. 

La Asociación de Madres de Plaza de Mayo, se impone fervientemente al Presidente Alfonsín, debido a diversas medidas que este tomó, las cuales demuestran la existencia de un acuerdo con los militares y la falta de respuesta hacia la población. De esta forma,  la organización de estas mujeres toma en este período una postura más ideológica, reconociendo   la división social de clase, y planteándose como una organización socialista, sin perder las bases de sus inicios: resistir contra la injusticia y contra la impunidad. 

Caída de Alfonsín, 1989, asunción de Menem

Menem firma indultos para militares y civiles, “para pacificar la situación”, las madres de plaza de mayo  fueron el único grupo defensor de los derechos humanos que decidió, por su cuenta comenzaron a pelear contra esto, según ellas no había otra manera, la paz sólo vendría, a partir de la justicia. 

Estas mujeres, hicieron lo impensable, se dirigieron hasta la casa de Videla a posicionarse y gritarle desde la calle “VIDELA ASESINO”, reivindicando una vez más su lucha y ampliandola a diferentes frentes, luchando ahora también contra la desigualdad que crecía, por la falta de trabajo y por la privatización de empresas nacionales que dejaron a la Argentina sumida en un caos económico. 

Nueva resistencia, 2001

Una vez más, las madres volvieron a la plaza, pero esta vez, acompañadas de aquella sociedad que tanto las criticó ya sea por miedo o desconocimiento de su lucha, para demostrar que el tema de la dictadura aún no estaba acabado,como había sugerido la prensa burguesa, a,través de un gran proceso de desmovilización popular. 

El pueblo supo unirse ante una misma lucha encabezada por las madres de plaza de mayo, escuchenlo ustedes mismos:

Sigue siendo tanta la influencia de las madres en las luchas populares frente a las injusticias sociales, que hoy en dia ellas lideran las movilizaciones en la plaza de mayo, permitiendo dividir palanques con otros sectores para así difundir la lucha contra el Estado que sigue siendo opresor.

Cuando las protestas fueron prohibidas por La Rúa, aún así allí estuvieron ellas, pidiendo que se diga dónde estaban aquellos jóvenes que los policías federales habían arrastrado a su fuerza, manifestándose contra las imposiciones de ese gobierno que no fue más que otra pieza de ajedrez para implementar el neoliberalismo, La Rúa se fue, y continuaron asumiendo otras piezas del juego a las cuales las madres de plaza de mayo siguen imponiéndose, sin perder las bases de su lucha.

Mujeres comunes y del pueblo, las grandes revolucionarias,que hasta hoy plantean su visión políticas de cambio social profundo, de esta forma no podemos ponerle un final a esta historia pues ellas siguen luchando y reivindicando hasta el día de hoy el cumplimiento de los derechos que le son inherentes al ser humano, imponiéndose a las desigualdades y a la represión, la plaza es para las madres y para todos aquellos que continúen con la consigna de gestar una mejor sociedad. 

¡Madres de la plaza,el pueblo las abraza!

Nadie puede negarse a decir que estas madres, mujeres, cumplieron y cumplen un rol fundamental en el periodo de las dictaduras, abriendo un nuevo espacio para la movilización, la lucha y la reivindicación de los derechos, ideologías y la posiciones de la mujer en este aspecto.

Si estas madres no hubiesen comenzado a transitar por la plaza de mayo, no se hubiese conseguido lo que se consiguió en Argentina. Estas mujeres luchadoras se empoderaron dejando un lado el miedo y las críticas, la sociedad les dio la espalda, pero ellas los abrazaron y continuaron luchando por los mismos.

Comprendiendo que  solo el pueblo salva el pueblo y que las bases para gestar un cambio efectivo se generan desde abajo.

De las madres aprendemos, que la organización es fundamental, que mirar el futuro y el presente tiene que hacerse de forma crítica, no hay que paralizarse ante el miedo, hay que fortalecerse, ponerle el pecho y luchar.

Las madres de plaza de mayo nos dejan alegría, también tristezas, pero muchas enseñanzas de las cuales debemos de aprender.

Estas madres, no están únicamente en Argentina, se encuentran por toda nuestra América Latina, son mujeres que  lucharon y siguen haciéndolo por sus hijos, nietos y seres queridos que alguna vez estuvieron entre sus brazos y el Estado cómplice y genocida se los arrebato sin temor alguno. 

Muchas gracias madres  feliz dia para ustedes que lucharon por nosotros, hoy nos toca, luchar por ustedes. 

¡Gracias Madres!

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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