OPERACIÓN COLOMBO: CORTE DE SANTIAGO CONDENA A EX AGENTES DE LA DINA POR SECUESTRO CALIFICADO

OPERACIÓN COLOMBO: CORTE DE SANTIAGO CONDENA A EX AGENTES DE LA DINA POR SECUESTRO CALIFICADO

La historia de persecusión política, muerte y torturas, es una herida abierta en Chile, que ningún gobierno durante el "retorno a la democracia" se ha preocupado por sanar.
PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

La Corte de Apelaciones de Santiago condenó a 18 agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), por su responsabilidad en el delito de secuestro calificado de Jorge Alejandro Olivares Graindorge, detenido desaparecido desde el recinto clandestino de Londres 38, en el marco de la denominada Operación Colombo.

En fallo unánime (causa rol 244-2016), la Novena Sala del tribunal de alzada –integrada por las ministras Adelita Ravanales, María Rosa Kittsteiner y el abogado Jaime Guerrero,  condenó a los agentes César Manríquez Bravo, Pedro Espinoza Bravo, Miguel Krassnoff Martchenko y Raúl Iturriaga Neumann a 10 años y un día de presidio, en calidad de autores del ilícito.

En tanto, Gerardo Urrich González, Gerardo Godoy García, Ricardo Lawrence Mires, Ciro Torré Sáez, Manuel Carevic Cubillos y José Fuentes Torres fueron sentenciados a 10 años de presidio, como autores.

Los exagentes Juan Duarte Gallegos, Pedro Araneda Araneda, Víctor Manuel Molina Astete, Manuel Rivas Díaz, Hermon Helec Alfaro Mundaca, Hugo Hernández Valle y Rudeslindo Urrutia Jorquera deberán purgar 5 años y un día de presidio, en idéntica calidad.

La investigación de la causa, el ministro en visita Hernán Crisosto Greisse dio por establecido los siguientes hechos:

«Que en horas de la tarde del día 27-07-1974, Jorge Alejandro Olivares Graindorge, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), fue detenido en la vía pública en las cercanías de su domicilio ubicado en pasaje Salta 2258, comuna de Quinta Normal, por agentes pertenecientes a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), quienes lo trasladaron al recinto de detención clandestina denominado «Londres 38», ubicado en dicha dirección en la ciudad de Santiago, que era custodiado por guardias armados y al cual sólo tenían acceso los agentes de la DINA;

Que el ofendido Olivares Graindorge durante su estadía en el cuartel de Londres 38 permaneció sin contacto con el exterior, vendado y amarrado, siendo continuamente sometido a interrogatorios bajo tortura por agentes de la Dina que operaban en dicho cuartel con el propósito de obtener información relativa a otros integrantes del MIR, para proceder a la detención de los miembros de esa organización»;

La última vez que Alejandro Olivares fue visto por otros detenidos, ocurrió un día no determinado del mes de agosto de 1974, encontrándose desaparecido hasta la fecha.

Jorge Alejandro Olivares Graindorge apareció en un listado de 119 personas, publicado en la prensa nacional luego que figurara en una lista publicada en la revista ‘O’ DIA’ de Brasil, de fecha 25 de junio de 1975, en la que se daba cuenta que Jorge Alejandro Olivares había muerto en Argentina, junto a otras 58 personas pertenecientes al MIR, como manera de encubrir la operación Colombo.

La publicación de esta noticia tenia como objetivo disfrazar la masacre de estos combatientes llevada a cabo por agentes de la dictadura y hacerla pasar como muertes a causa de rencillas internas suscitadas entre los combatientes del MIR; las publicaciones que dieron por muerto a Jorge Olivares, y otras cientos de victimas tuvieron su origen en maniobras de desinformación efectuada por agentes de la DINA en el exterior

En el aspecto civil, el fallo confirmó la sentencia de primer grado, con declaración que se fija en el equivalente a 965 UF la suma que el fisco deberá cancelar, por concepto de daño moral, a cada uno de los tres demandantes en la causa, hermanos de la víctima.

La justicia chilena ha tardado 46 años en establecer las responsabilidades concretas de tan toso unos poco casos de los compañeros detenidos desaparecidos de la operacion Colombo y tantas otras masacres llevadas a cabo por agentes de la dictadura, inclusive llegando a dejar en libertar a torturadores probos.

La historia de persecusión política, muerte y torturas, es una herida abierta en Chile, que ningun gobierno durante el «retorno a la democracia» se ha preocupado por sanar, sigue habiendo tal nivel de indolencia y aceptación velada de estos hechos, solo porque la mayoría de los detenidos desaparecidos en Chile durante la dictadura fueron o bien combatientes o bien personas relacionadas a la izquierda. Y esto en un país como Chile sigue siendo justificativo suficiente para avalar torturas y vejaciones que hasta el día de hoy no se han detenido.

Vea el fallo aquí:

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

TE PUEDE INTERESAR

Deja un comentario