¿ORGANIZACIÓN O IMPROVISACIÓN? TEMA VITAL DE LA REBELIÓN POPULAR.

¿ORGANIZACIÓN O IMPROVISACIÓN? TEMA VITAL DE LA REBELIÓN POPULAR.

Cuando cayó el muro de Berlín y luego la URSS (Unión Soviética), ya los intentos revolucionarios de América Latina habían sido derrotados. La ola revolucionaria que había abierto la Revolución Cubana dio paso a una feroz represión y todo el continente se sumergió en una larga dictadura con atroces violaciones a los derechos humanos.
PRIMERA LÍNEA REVOLUCIONARIA

Cuando cayó el Muro de Berlín y luego la Unión Soviética, ya los intentos revolucionarios de América Latina habían sido derrotados. La ola revolucionaria que había abierto la Revolución Cubana dio paso a una feroz represión y todo el continente se sumergió en una larga dictadura con atroces violaciones a los derechos humanos.

Ese fue el tiempo preciso para dos grandes operaciones de igual importancia. El definitivo cambio económico dentro del capitalismo desde el desarrollismo hacia el neoliberalismo, y la ofensiva ideológica sobre la teoría revolucionaria y sus formas de organización.

En Chile, esto tuvo distintas expresiones. A nivel económico ya sabemos que significó: Entronizar una dictadura civil de la burguesía que hizo de los negocios el único paradigma aceptable y tolerable, sumiendo al país, en un clima de consumismo e individualismo. Un país que funcionaba muy bien para dos millones de personas, mientras el grueso de la población, se tenía que conformar con los préstamos y las tarjetas de crédito para poder llegar a fin de mes.

En relación a la segunda operación que mencionamos, debemos decir que ella fue más imperceptible para la mayoría de la población. Los revolucionarios fueron perseguidos casi hasta el exterminio y la única forma de salvarse, era claudicar y sumarse en forma resignada al sistema.

La primera gran víctima de este cambio sustancial fue el PS (Partido Socialista).

Una gran porción de sus líderes que venían de la clase media, fueron exiliados y una vez llegados a sus destinos, se sumaron sin mucha dificultad a sociedades que vivían en su mayoría, los últimos estertores del llamado “Estado de Bienestar” y pudieron disfrutar de muchos de sus beneficios. Esta situación los hizo “reconsiderar las bondades” del capitalismo y empezar a transitar hacia el “socialismo renovado” una especie de actualización de la vieja y caduca ideología de la socialdemocracia europea. Es la base de lo que ahora se llama “progresismo”.

La caída de la Unión Soviética fue otro de los factores fundamentales para entender el cuadro que se vivió a partir de entonces. Connotados dirigentes de “izquierda” levantaron sus copas de champagne para celebrar el fin del “burocratismo” y elevaron a un borracho agente de los servicios secretos norteamericanos como fue Boris Yeltsin, al mismo sitial que Lenin.

Aún faltaba un componente esencial para combatir a las y los revolucionarios y sus organizaciones. Este componente como no era raro de esperar, vendría de los servicios de inteligencia de Estados Unidos ejecutado con precisión y maestría por los comandos centrales de inteligencia de las fuerzas armadas en el continente y en especial en Chile.

Este componente era atacar las formas de organización de las y los revolucionarios y de esta forma convertir en inútil toda táctica o estrategia diseñada por ellas y ellos para combatir la brutal explotación que se llevaba a cabo sobre las y los trabajadores. Para que esto tuviera éxito contaron con un número no despreciable de renegados que les ayudaron a diseñar una herramienta eficaz para mantener la revolución social a raya.

Se elaboró la teoría de los dos demonios, donde se equiparaba la actuación de los aparatos de represión del sistema capitalista con las organizaciones revolucionarias, reduciendo la lucha de clases a una lucha de aparatos.

También se elaboró la teoría de la “vanguardia” donde se culpaba a las propias organizaciones revolucionarias de su derrota al separarse de lo que la masa “quería” y de esta forma aislarse de las aspiraciones populares.

Otra elaboración fue la del horizontalismo que desprecia la organización jerarquizada y disciplinada de las y los revolucionarios, bajo el argumento que todo debe surgir “desde abajo”, que todos “somos iguales” y que todas las opiniones son “validas”.

Finalmente, se difundió ampliamente que el enemigo era mucho más fuerte y que nada se podía hacer porque siempre las y los revolucionarios, seriamos desarticulados y que no valía la pena siquiera organizarse.

Todos estos elementos se usaron durante todos estos años de distinta forma e intensidad y tuvieron distintos voceros.

Así los que ya no eran de izquierda, posaron como de izquierda y se hicieron gobierno para mantener el capitalismo y sus nuevos negocios junto a sus socios de derecha.

Así la misma gente honesta y sincera que había militado en organizaciones revolucionarias, empezó a repetir las mismas frases con las que había sido bombardeada durante años y por distintas fuentes.

La derrota del socialismo por una supuesta superioridad capitalista, se apoderó del mundo y eso en Chile también tuvo sus consecuencias como era lógico. Solo se podía aspirar a mejorar en algo las cosas siempre “en la medida de lo posible”.

Sin embargo, vino la Rebelión Popular y con ella, se empezaron a caer los mitos y leyendas levantados durante años por los administradores del criminal sistema de dominación capitalista.

El enemigo del pueblo es el sistema capitalista de los empresarios, altamente organizados tanto en forma gremial como política. Cuentan con la organización del sistema económico, que les permite explotar y expropiar la riqueza producida por las y los trabadores. Cuentan con el Poder Judicial para poder aplicar las leyes del capitalismo. Todo un entramado represivo basado en la doctrina del enemigo interno.

También cuentan con el parlamento y hoy ha quedado claro, cumple su papel en aprobar en tiempo récord leyes propias de una dictadura. Cuentan con partidos políticos con vocerías, dirigentes y direcciones que les permite aplicar su plan político casi sin contrapeso.

No podemos dejar de mencionar a los medios de comunicación, que son verdaderos apéndices de los partidos políticos del sistema y los encargados de crear el “consenso social” necesario para mantener la dominación.

Por último, pero no menos vital, unas fuerzas armadas  y de orden altamente organizadas, jerarquizadas, disciplinadas en la Doctrina de la Seguridad Nacional y el enemigo interno, con especialidad en la guerra política en contra del pueblo y con mandos claramente pertenecientes a la clase mas acomodada del país.

Pues bien, a pesar de todas estas evidencias, todavía hay sectores que se resisten a la idea de la organización revolucionaria, siendo sus principales retractores y oponentes sin darse cuenta muchas veces que no hacen otra cosa que trasmitir las ideas del enemigo. A todas ellas y ellos sería bueno preguntarles algo muy simple: ¿si la organización es tan inútil, por que el enemigo si se organiza?

Mas allá de esta evidente ironía, como mujeres y hombres revolucionarios, debemos hacernos cargo de nuestra historia reciente.

No fueron pocos los errores en todos los planos cometidos por las organizaciones revolucionarias. No se pueden pasar por alto ni ocultar, pero debemos también decir que las organizaciones las componen personas de carne y hueso y no dioses infalibles. Sus errores hoy deben ser materia de profundo estudio por nosotras y nosotras si queremos aportar en algo en su superación.

Sin organización revolucionaria, no habrá cambios sustanciales, no habrá un Chile distinto porque ya hemos visto el limitado alcance de la supuesta “izquierda” y que decir de la derecha.

Sin organización revolucionaria, no podremos quebrar sus planes homicidas y darle un sentido más estratégico a la actual Rebelión Popular.

Chile requiere con urgencia no solo de ideas sueltas, sino de un proyecto de país muy distinto al actual que permita el buen vivir bajo formas no solo solidarias, sino de franca igualdad en la diversidad y eso solo lo asegura una organización revolucionaria.

Necesitamos una organización versátil, altamente vinculada al movimiento social, que expresa realmente sus intereses y sin ningún atisbo de burocratismo.

No queremos una organización de jefes y subordinados, sino una organización de hermanas y hermanos de lucha que realmente vivan las mismas dificultades que sus hermanas y hermanos de clase, donde las y los dirigentes no lleguen solo a ese papel por haber leído más, o hablar bonito, sino porque son capaces en todo momento de ser el ejemplo, no doblegarse ante el poderoso y claudicar como tantas y tantas veces lo hemos visto y sufrido.

Esa organización no solo es necesaria, sino que es posible en medio del estallido social más importante de América Latina en los últimos 50 años y que está llamada a remecer los cimientos mismos de todo el continente. Lo hemos visto en las calles. El pueblo humilde, el pueblo trabajador, es portador en este momento de esa potencia que significa transformar su dolor, su impotencia, su rabia y rebeldía, en una verdadera organización revolucionaria de nuevo tipo.

Nosotras y nosotros, en eso estamos ahora mismo hermanas y hermanos. Construyendo la idea y el instrumento revolucionario que vendrá a dar al traste con este sistema criminal que nos condena a la explotación y miseria.

No podemos asegurar tampoco que vamos a lograr nuestro propósito. No tenemos recursos ni tampoco aceptamos recursos de nadie que no sea el pueblo para construir nuestra organización. Por otra parte, todos los días salimos a la calle a cumplir con la tarea autoasignada de proteger al pueblo que se manifiesta y protesta contra el tirano y el sistema que el representa. Varias hermanas y hermanos de Primera Línea han sido heridos y otros asesinados por las bestias que cuidan del capitalismo y en cualquier momento, puede ser una de nosotras o nosotros quien caiga en esta lucha, pero algo si les podemos asegurar: Los capitalistas se metieron con la generación equivocada y dejaremos la vida en esta lucha y trataremos de dotar al pueblo, de una verdadera organización revolucionaria que cambie Chile para siempre y haga posible los cambios por los que ya han muerto demasiadas hermanas y hermanos. En eso no descansaremos y les pedimos que nos ayuden con su opinión y sus criticas para hacerlo cada vez mejor por el bien de Chile y su pueblo.

Queremos aclarar que no nos atribuimos ni la representación ni la vocería oficial del conjunto de la Primera Línea. Solo somos parte de ese gran movimiento de gente honesta que lo arriesga todo por defender al pueblo de la criminal represión de los capitalistas y que, en forma creciente, se organizan eligiendo ellas y ellos mismos sus formas y sus métodos.

Nosotras y nosotros, la Primera Línea Revolucionaria, con humildad hemos venido a ponernos al servicio del pueblo del que somos parte, para en conjunto, hacer la revolución nada menos que eso.

Somos dueñas de casa, estudiantes, obreros, pobladores, feministas, empleados, técnicos y profesionales que hemos formado esta organización al calor de la Rebelión Popular y desde ahora, la historia tendrá que contar con nosotras y nosotros hasta que la dignidad se haga costumbre y juntos, construyamos otro Chile muy distinto.

Javiera González vocera

Primera Línea Revolucionaria

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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13 comentarios en «¿ORGANIZACIÓN O IMPROVISACIÓN? TEMA VITAL DE LA REBELIÓN POPULAR.»

  1. Criticas y culpas a todos con gran soberbia y arrogancia. Se te olvida que el mundo es diverso y cambiante. Si no estoy de acuerdo en todo con uds, paso a ser su enemiga. Muy autoritario

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    • En el articulo no se culpa a nadie más que al sistema mismo que tenernos en la actual situación, del resto lo que se hace es un análisis partiendo de la historia de lo que han sido diversos movimientos, no se pretende ser autoritario ni coercitivo, todo lo contrario nosotrxs somos pueblo, somos de opiniones diversas y tenemos la capacidad de sintetizar eso en una opinión unificada, por supuesto si ud es fascista o apoya la represión y la deshumanización del pueblo chileno, no estamos en la misma vereda en ese caso, del resto todas las personas podrían tener una lectura diferente y siempre es bueno escuchar opiniones que ayuden a construir porque nadie es dueño de la verdad absoluta.

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  2. Me llama mucho la atención que hoy existan estás Pseudo organizaciones de un movimiento que no sigue estructuras y menos vocerías o líderes, este tipo de orgánicas son las que harán caer a la primera línea, tal cual cayeron los revolucionarios en dictadura, la historia está para leerla e interpretarla pero muchos de ustedes solo quieren verse representados por una organización y reconocidos por la masa.
    La primera línea no se organiza, cumple un rol importante dentro de la lucha social para la defensa de quienes están en la lucha por derechos, justicia social y dignidad para nuestro pueblo.
    Soy Ronald Zamora primera línea desde que éramos un puñado de compañeros haciendo la resistencia a los pacos, no confío ni confiaré nunca en este tipo de organizaciones

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    • Como dijimos en el articulo, nosotros no pretendemos ni al representación ni la vocería oficial del conjunto de primera línea, así como tu, somos parte del mismo, estamos en la calle y somos parte del pueblo que dia a dia durante 5 meses hemos salido a luchar contra el sistema que nos ha mantenido en un estado de indignidad constante, si quisiéramos ser reconocidos por la masa como líderes o vernos representados en una persona nos quitariamos la capucha y saldríamos a dar declaraciones diciendo abiertamente pertenecer a la primera línea, pero todo lo contrario a eso preferimos mantenernos en el anonimato porque este es un movimiento organizado por el pueblo y aquí estamos representados todos en distintas formas y de distintos sitios como bien decimos en el articulo que publicamos.
      En cuanto a la necesidad de organizarse surge basados en el análisis de la historia que hemos leído claramente y que muchos de nosotros hemos vivido en carne propia, más recientemente la dictadura y este nuevo sistema que nace producto de los pactos realizados después de que cayera el tirano, y lo que nos dice la historia es que las organizaciones que efectivamente han estado formadas por el pueblo que lucha son las que se han mantenido en pie mientras no caigan en el burocratismo del sistema al que combatimos, mientras no se alejen de lo que en un primer momento fue su razón de ser para adherirse a la normativa de un sistema que lo único que busca es neutralizar su accionar, véase la historia de chile precisamente, como tu mucha gente no confía en ningún tipo de organización similar ya que tienen una tendencia demostrada a mostrar tibieza después de una gran derrota, en eso concordamos todos, no confiamos en ellas porque no nos representan y por eso desde las trincheras de la rebelión en chile decidimos organizarnos, porque somos pueblo y el pueblo se representa a si mismo.

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      • Tomaré la crítica de quitarse la capucha y dar declaraciones como lo he hecho yo, pero siempre hablando sobre mi aporte particular de esta lucha, jamás he tenido la más mínima intención de aparecer como un vocero o intento de líder de la resistencia, todo lo contrario, pero tú planteas querer mantenerte anónimo como persona pero mostrarte públicamente como primera línea organizada, entonces veo cierta dicotomía en tu argumento.
        Saludos

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        • Nosotros somos organización, no hay rostro y no hay un lider, nuestras ideas son colectivas y vienen de la necesidad del pueblo, porque de aqui venimos, la dicotomía no es tal si no tiene un lider unico, eso un error que han cometido otras organizaciones anteriormente y estaremos pendientes de evitar, porque el movimiento nace para hacer cambios reales desde la posición de las personas afectadas que somos todos nosotros.

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        • Actualmente estamos trabajando en la propuesta que presentaremos para que todo el que desee la evalúe y envíe sus comentarios e ideas, todos los aportes que recibamos serán tomados en cuenta porque la idea es no dejar ningún frente vacío, un abrazo compañero.

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    • Hola a todxs por aqui. si nos permiten entregar nuestra opinión, también tenemos algunas cosas que decir. En primer lugar es erróneo decir que fueron las organizaciones las que hicieron decaer la lucha durante la dictadura. Todo lo contrario. Desde las primeras algaradas en las marchas del hambre, cuando nadie protestaba aún salvo justamente las organizaciones de derechos humanos y detrás de ellas algunos partidos de izquierdas, hasta tipos de organizaciones complejas en el terreno político militar, lo que hizo avanzar la lucha fue la organización de los explotados en organizaciones políticas de diverso tipo. ( estamos listos para aclarar este punto) esas organizaciones y sus luchas avanzadas motivaron que el imperialismo acelerara el acuerdo entre la dictadura y la burguesía y se llamara igual que ahora a un plebiscito para frenar la lucha. Faltó justamente mas organización para derrotar a la dictadura y esta siempre promovió la idea de la no organización. Ahora bien nos parece que siempre en el seno del pueblo habrá opiniones y deben ser reconocidas y respetadas. Algunxs levantaran la idea de la organización política de las masas como ocurre desde la comuna de París y que ha provocado todos los avances importante de la humanidad como la jornada de trabajo de 8 horas, las jubilaciones, el salario digno, la educación para todos, el voto femenino y cientos de miles de otros avances. Otras opiniones irán en sentido contrario y levantarán la idea de la no organización política como parte de una corriente muy en boga. ¿Cual de las dos posturas es más justa? esas dos posiciones existen y existirán en un tiempo en medio de la lucha en el seno del pueblo. ¿quien determina cual sera más acertada? la misma lucha multiforme del pueblo y de las y los explotados irá validando o quitando valor a una u otra expresión. A nuestro juicio lo importante en este momento es sumar todas las voces en contra del sistema neoliberal altamente organizado y preparado para derrotarlo mediante diversas formas de lucha y mecanismos.

      Ahora bien por otra parte, nos parece algo desacertado llamar «Pseudo» al esfuerzo y sacrificio que hacen compañeras y compañeros por aportar su visión y su opinión al desarrollo de la lucha en general, porque parte de una descalificación sin conocer en profundidad tales aportes y esfuerzos. creemos que lo más prudente es respetar las diversas opiniones que existen y las diversas iniciativas en este terreno y establecer una amplia colaboración entre todas y todos. Tambien nos gustaria entregar mas elementos pero empecemos por estos para abrir este debate que al parecer será muy productivo para todas y todos. conocemos el aporte de Ronald y también de Primera Línea Revolucionaria desde los primeros días unos y otros se han ayudado en las calles desde el primer dia sin preguntar que línea siguen o cual no siguen. Existe siempre una historia que es la publica y reconocida para todas y todos y otra que la mayoría de las veces no se llega siquiera a conocer, pero no quiere decir que no exista y debemos tener cuidado con esos elementos porque y es que particularmente durante la dictadura, en ese plano tenemos nosotros mucho que decir y estamos dispuestos en cualquier minuto para hacer ese aporte que tal como decimos que no sea público, no quiere decir que no exista. Un gran abrazo para todas y todos los que luchan. La seguimos si quieren esta muy interesante.

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      • Gracias por la opinión, la recogemos como todas, sería muy interesante que ustedes aporten su visión del papel de las organizaciones revolucionarias durante la dictadura, estamos segurxs que sería un gran aporte, insistimos en algo, nunca vamos a nosotrxs a desconfiar de alguien que venga del pueblo y luche junto a él, este organizadx o no, todas y todos quienes luchen son y serán nuestrxs hermanos y los queremos, solo desconfiamos del sistema, también es importante destacar que no somxs ninguna «Pseudo organización» somos una organización chiquita, modesta que con sus propios recursos y medios y uniendo jovenes de ayer y de hoy, regalamos nuestro tiempo y nuestro esfuerzo y hasta nuestra vida si es necesario por el triunfo del pueblo sobre el sistema Pinochetista actual, a lo mejor no tenemos los recursos de otros, a lo mejor no tenemos la historia rimbombante de otros, por el momento nos conoce y reconoce muy poca gente, pero nos hemos ganado nuestro lugar como decía el Che «poniendo el pellejo igual que todos en esta lucha para defender nuestras verdades» abrazos.

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        • Primero compañer@s no caigamos en un error, yo hablo de la primera línea como un movimiento que no sigue estructuras y lo hago desde la base de la historia, esa que justamente nos cuenta como la dictadura del tirano se fue en contra de muchas organizaciones políticas revolucionarias, infiltrandola y descabezandola desde adentro, necesitamos organizaciones políticas, claro que las necesitamos, pero no una como la concertación, brazo izquierdo de la derecha chilena, debemos reconocer quienes son la vddera izquierda, por eso sigo pensando que la primera línea no debe organizarse, debe mantener su origen para no caer como lo hicieron muchas estructuras en dictadura, debemos seguir siendo la resistencia de este movimiento pero sin estructura, nada que nos pueda volver frágiles y permeables ante las estructuras represivas del estado, no se trata de egos, ni de anarquía, se trata de seguridad para muchos de nuestros hermanos q al igual que ustedes y yo están en la calle dispuestos a ofrecer la vida si es necesario en post de un Chile más justo y más digno.
          Mis respetos hacia ustedes, pero sigo pensando en que es demasiado peligroso aparecer de la nada como un movimiento organizado

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          • Organizar cualquier movimiento revolucionarios siempre va a ser peligroso, la iniciativa de darle una organización a lo que es ya para nosotros una manera de luchar contra el actual régimen, nace de la necesidad de tener estructuras realmente representativas y revolucionarias, por supuesto que intentaran infiltrar y por eso debemos ser extremadamente cuidadosos pero eso no quiere decir tampoco que inevitablemente daremos un giro a la derecha, la burocratización de las organizaciones es algo contra lo que se viene luchando desde siempre, pero no podemos dejar que este hecho determine que vamos a hacer de ahora en adelante, es por eso que necesitamos gente comprometida y tomamos todas las opiniones para mejorar.
            El movimiento no aparece de la nada, todas las cosas se gestan al calor de la lucha y nacen por necesidad, nada es espontáneo y debemos organizarnos, juntos y comprometidos para poder hacer cambios efectivos.

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