Un grito de rebelión recorre el mundo: “No puedo respirar”

Un grito de rebelión recorre el mundo: “No puedo respirar”

El grito “I can't Breath” (no puedo respirar) toma una proporción mucho más grande si observamos el número de desempleo y el número de personas en situación de marginalización, los cuales aumentaron esporádicamente en estos últimos meses.

Lo que se debe tener claro, es que para que una manifestación de esta magnitud ocurra no podemos atribuirle la causa a un único factor, sería banal afirmar que  solamente por la muerte injustificada y violenta de una persona, millones de individuos se movilizarian, esto tiene algo mucho mayor por detrás. 

Con esto, no justificamos el accionar del policial que asesinó a George Floyd, al contrario, lo repudiamos completamente y apelamos a la movilización y solidaridad con lo sucedido, queremos dejar en claro que lo que sucede hoy en EUA no tiene únicamente a esta situación como desencadenante. 

El grito  “I can’t Breath” (no puedo respirar) toma una proporción mucho más grande si observamos el número de desempleo y el número de personas en situación de marginalización, los cuales  aumentaron esporádicamente en estos últimos meses.

Las manifestaciones surgen del malestar social, que se viene cultivando ya hace mucho tiempo, es cuestión de observar las siguientes gráficas: 

El racismo y la xenofobia también ha aumentado, la institución policial y militar ha tenido en los últimos años un auge del fascismo y la represión ilegítima en diversos accionares.

En Estados Unidos durante la pandemia, se han estado deportando a niños inmigrantes enviandolos nuevamente a sus países, a su vez  se han dejado a las personas en centros de detención para inmigrantes.

La segregación, la marginalización, la vulneración, la xenofobia y el racismo, no son cosas nuevas en EUA, el problema es que los individuos se cansan. 

Anteriormente nos encontrábamos en un momento del capitalismo que permitía ocultar estos malestares con auge económico, dinero para “redistribuir”, pero hoy, bajo la crisis del mismo, y una inminente crisis económica que azota directamente a los EUA y que ha llevado a que se aplique crueles medidas contra los trabajadores, ya no queda nada que proteger por parte de la población, las mentiras han salido a la luz y hoy más que nunca se comprende que “solo el pueblo salva al pueblo”. 

Al igual que en Chile y otras partes del mundo, las personas cansadas de la miseria y las migajas, salieron a pedir que los escuchen y que no se invisibilice más la vulneración  de  derechos y la colocación de la economía y los lucros sobre la vida de las personas. 

Los ciudadanos tienen que decidir si pagan las cuentas y se mueren de hambre o si se quedan sin casa pero consiguen alimentarse, lo que no es muy distinto de lo que está pasando en otros países, pues llegamos a un momento que ni siquiera la amenaza del coronavirus está consiguiendo mantener el control sobre el descontentamiento social.

Bajo esta amenaza los “grandes” de Norteamérica han decidido comenzar una campaña para limpiar la institución policial y así no perder la poca legitimación que les queda, asegurando así (aunque sea por un tiempo) que el sistema que hoy nos “deja sin aire” no se caiga a pedazos. 

Han imputado a Derek Chauvin, el asesino de Floyd, buscando así, no justicia para Floyd, su familia y los avances en contra del racismo, si no,  una salida rápida para limpiar el nombre de la institución y “detener” las olas de protestas. 

Si los principios de la institución no fueran racistas y xenófobos nunca hubieran permitido que una persona que se ha manifestado públicamente como partidario de la supremacía blanca, ejerciera como un oficial de la policía y específicamente fuese enviado a responder a tal “disturbio”. 

No es un secreto que el neoliberalismo necesita instaurar un ideario que permita la sublevación de unos ante otros, y para esto la policía y los militares son imprescindibles, pues son el mecanismo para doblegar los principios de unos pocos sobre muchos. 

La contra-violencia

Las protestan han tenido tanto caracter pacifico como violento, optando ultimamente por el ultimo de estos pues así han respondido las autoridades. Han baleado, herido, cegado y reprimido igual que nos lo han hecho a nosotros en Chile. Han seguido los mismos principios de nuestra nefasta intitución de los Carabineros.

Como podemos ver, el problema no es Chile, el problema no somos los que nos manifestamos ni el Coronavirus, pues se están dando “explosiones” por todo el mundo, nos hemos cansado y no ilegítimamente pues estamos cansados de ser pisoteados y de que nuestras vidas valgan poco y nada. 

La necesidad se siente donde se esté, el malestar social existe y crece a medida que las leyes genocidas y fascistas se van abriendo en el terreno, es cuestión de tiempo para que el mundo entero se levante y diga basta a los abuso de los empresarios y burgueses sobre los trabajadores. 

NO PODEMOS RESPIRAR PORQUE NUESTRO CUERPO ESTÁ AL SERVICIO DEL LUCRO, oprimidos por un sistema, racista, clasista y patriarcal.

Quien mato a George Floyd fue un hijo del sistema capitalista, que creyo que tenia las herramientas y el poder para imponerse y matar a alguien sin tener justificación alguna. 

Compañeros, es hora de unirse a la lucha internacional contra este sistema que nos corrompe, explota y oprime permanentemente. Es hora de ver más allá de nuestro entorno, ya están las bases para generar algo mayor, un cambio verdadero y al nivel de la estructura de la organización social y económica.

SOLO EL PUEBLO UNIDO LOGRARÁ DERRUMBAR ESTE SISTEMA OPRESOR
Arriba Lxs Que Luchan!! 

“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copia a sus amigos; nueve de cada diez la estarán esperando. Millones quieren ser informados. El Terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad”. (Rodolfo Walsh)

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